A
menudo encontramos obras maestras
del ingenio y la imaginación de
algunos "manitas" que, practicando
intrusismo profesional y amparados
por la ausencia de controles e
inspecciones de Ayuntamientos y
Cuerpos de bomberos, crean
situaciones de ineficacia y riesgo
al efectúar instalaciones con
materiales inadecuados.
Por
supuesto, este tipo de instalaciones
no funcionan, pero son más
económicas que las ofertadas por
profesionales del gremio, siempre
que no se valoren las consecuencias.
Ventilador doméstico de
bazar modificado y
adaptado a cubeta de
plástico negro, en cuyo
fondo se ha introducido
otro cubo, esta vez de
color azul y más
pequeño, que hace de
reducción hasta el tubo
chapa galvanizada 200 mm.
Obsérvense las uniones
practicadas mediante
recortes de cinta
americana que "vale para
todo". Tal invento
desempeñaba la función
de "extractor de humos y
vahos" de una campana
mural de 2.000 x 800 mm.
en un Restaurante con la
licencia de apertura ya
concedida por su
Ayuntamiento.
Dadas las características
del local y según la
normativa vigente, esta
instalación requería
extractor homologado para
trasegar aire a 400º/durante
2 horas, garantizando su
funcionamiento para
evacuación de humos en caso
de incendio.
Afortunadamente, el cliente
no tuvo que enfrentarse con
una situación similar, en
cuyo caso las consecuencias
habrían sido devastadoras.
Esta vez hubo suerte.
Tras la experiencia sufrida,
la Comunidad de Propietarios
no atendió a razones ni a
las garantías ofrecidas
(también el primer
instalador las ofreció en su
momento),
desautorizando la
instalación en cubierta de
una nueva máquina que
sustituyera a las dos
existentes, mientras que el
local en su interior no
disponía de suficiente
espacio para el tamaño del
extractor requerido.
En esta ocasión
instalaron en primer
lugar un modelo de
máquina inadecuado de
potencia insuficiente.
Posteriormente, cuando
comprueban la falta de
extracción, añaden
delante de la 1ª, una 2ª
máquina de modelo y
potencia superior, para
"ayudar al tiro", ambas
unidas mediante
adaptación de piezas
recicladas, un tramo de
tubo flexible, y la
famosa cinta americana,
que "vale para todo",
esta vez empleada con
generosidad.
Instalaciones de este
tipo bien calculadas
solo necesitan una
máquina, y en casos muy
especiales dos, pero de
idénticas
características e
instaladas una al
principio o en medio del
recorrido y la segunda
en punta de instalación,
a fin de mover el mismo
volumen de aire en todo
el trazado. En el
ejemplo de la foto, cada
uno de los extractores
está frenando o forzando
el funcionamiento del
otro, sin solucionar el
problema y causando
molestias a los vecinos.
Este caso demuestra la
falta de profesionalidad
de ciertos
"instaladores". Se trata
de una caja de
ventilación homologada
400º/2h. sobre
amortiguadores de
caucho, con conducto de
chapa galvanizada de 500
mm. Hasta aquí perfecto.
Tratándose de una cubierta
(no transitable) con suelo
de tela asfáltica rematada
con pintura de caucho sin
solería, lo único que se les
ocurrió para apoyar el tramo
de conducto horizontal fue
poner un retal de tubo
calzado mediante unos trozos
cascados de embalaje de PVC.
En
consecuencia la
impermeabilización de la
cubierta del edificio
resultó dañada,
provocando denuncias por
goteras y por las
vibraciones transmitidas
a través del improvisado
apoyo. La solución
era simple, aunque
costosa al tener que
reparar los daños
causados.