Es
frecuente que los clientes nos
propongan utilizar un shunt
comunitario (respiradero o chimenea
integrada en obra) para extracción
de humos.
Habitualmente aconsejamos a los
clientes en contra de esa opción,
puesto que los shunts suelen estar
comunicados con viviendas,
provocando a los vecinos molestias
por los olores a cocina.
En las
imágenes se muestran algunos
ejemplos de shunts que no resultaban
útiles por diversas causas.
Chimenea de uralita en
edificio de 8 plantas, de
uso compartido para
ventilación de aseos de
viviendas y para paso de
cableado comunitario.
Según nuestro criterio, el
espacio disponible era
insuficiente para introducir
un conducto de diámetro
adecuado al volumen de aire
a extraer (campana central
2.000x3.000 mm. + campana
mural 1.200x1.200 mm.)
Obsérvese en la imagen cómo,
pese a nuestras
recomendaciones, el cliente
por su cuenta y riesgo buscó
quien le instalara un
pequeño conducto en su
interior (170 mm.)
Nuestra empresa sólo pudo
plantear una solución:
instalación de conducto
independiente en fachada,
para uso exclusivo del
local. No fue aceptada.
Esta situación ha degenerado
en denuncias de los vecinos
que están sufriendo las
consecuencias de la chapuza.
En ambas imágenes se muestra
el estado en que se
encuentran la mayoría de las
chimeneas de obra,
generalmente por errores de
construcción.
Estos obstáculos impiden
introducir conductos que
proporcionen la estanqueidad
requerida en circulación de
humos.
En ocasiones se prescinde de
conducto y se utiliza
directamente el shunt, sin
comprobar que se encuentre
despejado para la
circulación de aire.
En tal caso se provocan
pérdidas de carga
incalculables, restando
eficacia al sistema de
extracción.
Hay muy pocos casos en los
que el shunt dispone de
espacio suficiente para
trabajar en su interior y
eliminar los obstáculos
existentes (véase video "Habilitación
de chimenea")